Las puertas automáticas se instalan en todo tipo de recintos públicos y privados, en los accesos generales y para separar grandes espacios. Las puertas automáticas generalmente se fabrican con marcos de aluminio y cristal.

En aeropuertos como es el caso en el aeropuerto de Barcelona, se han instalado grandes puertas giratorias, que se accionan de forma automática. También hospitales, estaciones de trenes y otros espacios con gran afluencia de personas cuentan con puertas automáticas, debido a que es el tipo de cerramiento más práctico en esos casos.

Las puertas automáticas están disponibles en diferentes tipos de apertura, siendo el más usado el tipo de apertura corredera. Las grandes puertas automáticas se hacen con un funcionamiento giratorio, para permitir un diseño que admita un mayor paso de personas y un acceso más controlado.

Las ventajas de este tipo de puertas son su simplicidad de funcionamiento y sus bajos costes de mantenimiento.

Gracias a los avances en las instalaciones de puertas, todo tipo de puertas pueden automatizarse, así las puertas batientes, abatibles, correderas, seccionales, enrollables, etc., son puertas automatizables.

Los sistemas utilizados en la actualidad son fáciles de instalar, sin que haga falta realizar grandes cambios en las puertas.

Las puertas automáticas pueden personalizarse y añadir diferentes complementos como bandas de seguridad, fotocélulas, radares magnéticos, sensores... para que sean más seguras.

Con los nuevos hogares domóticos, muchas puertas automáticas tiene sensores vía radiofrecuencia con los coches, lo que las activa de forma automática sin que el conductor deba presionar ningún botón.

Para fábricas, industrias, y polígonos es también muy común la instalación de puertas automáticas, para separar zonas de producción y diferentes áreas de la empresa. Al circular máquinas y personas constantemente es más práctica la instalación de puertas automáticas.